Cómo establecer tu identidad personal para elevar tu autoestima, y desarrollar autoconfianza

¿Alguna vez te has preguntado quién eres? ¿Cuál es tu identidad como persona?

Si tú deseas alcanzar alguna meta personal, superar un reto profesional o llevar a cabo un cambio positivo, tienes que primero conocerte, aceptarte y hacer una transformación desde tu interior. Necesitas desarrollar tu identidad personal, tu autovalor, una autoimagen positiva, un nivel de autoestima saludable y una gran confianza en ti mismo. Por eso, a continuación te voy a compartir cómo puedes mejorar en cada uno de estos aspectos.

Las personas que no tienen un sentido sólido de sí mismos pueden llegar a depender de las opiniones, sentimientos y pensamientos de los demás. Pueden recurrir al sentido de la moda de sus amigos, comprar cosas que no necesitan sólo porque otros las tienen, o participar en actividades que en realidad no disfrutan.

Aprender sobre ti mismo y desarrollar un sentido de identidad te ayudará a estar más satisfecho y feliz, porque serás capaz de tomar mejores decisiones, y guiar tu vida hacia lo que realmente deseas.

A continuación te voy a presentar 9 acciones que puedes llevar a cabo para desarrollar tu identidad personal, mejorar tu autoestima y generar autoconfianza.

1. Conócete a ti mismo y acepta tu realidad.

Conocerte a ti mismo significa ser consciente de tus valores, tus creencias, tu personalidad, tus prioridades, tus estados de ánimo, tus hábitos, tu cuerpo y tus relaciones con otros seres humanos. También implica que reconozcas tus fortalezas y debilidades, tus pasiones y miedos, tus deseos y sueños.

Practica el ejercicio de escribir toda la información que puedas sobre ti, desde tu comida y música favorita, hasta tus principales miedos y limitaciones. Pregúntate: ¿Por qué elegiste la carrera o el trabajo que ejerces? ¿Qué es lo más importante para ti en la vida? ¿Cuál es el propósito que le da significado a tu vida?

Comienza por los aspectos positivos. Haz una lista de tus fortalezas, las cosas en las que eres bueno, los valores que tienes y los logros que has conseguido. Tener presentes tus principales competencias y fortalezas te ayudará a mejorar tu actitud hacia ti mismo.

De igual manera será necesario que identifiques aquellos aspectos de tu persona que te gustaría mejorar. No para sentirte mal por ellos, sino para empezar a visualizar el plan que vas a seguir para desarrollarlos. Con el tiempo, podrás conocerte mejor a ti mismo y reconocer paulatinamente tu individualidad, hasta el punto en el que experimentarás más gratitud, amor propio, y realización personal.

No conectarse con la realidad es lo que mantiene a muchas personas en puestos de trabajo que no disfrutan, o incluso en la profesión equivocada. Pero incluso si tu situación es terrible, el primer paso para mejorarla es reconocerla por lo que es.

A veces tendemos a ser muy críticos con nosotros mismos, y constantemente comparamos nuestra realidad con la situación ideal, y eso nos dificulta lograr la autoaceptación. Pero recuerda que entender y aceptar tu situación actual puede hacerte más feliz en el presente. Y trabajar con base en tu realidad te permitirá lograr verdaderos cambios positivos que te llevarán a alcanzar tus sueños.

2. Aplica la autocompasión de manera positiva.

Algunos de los comentarios más duros que recibimos vienen de nosotros mismos, a través de la voz de nuestro crítico interior. Si alguna vez has sentido baja confianza en ti mismo, existe la posibilidad de que tu crítica interior se haya vuelto demasiado automatizada o fuera de contexto.

Tener compasión hacia ti mismo conlleva las mismas bases que tener compasión por los demás. Cuando sientes compasión por otra persona, significa que te das cuenta de que la imperfección, el dolor y el fracaso son parte de la experiencia humana, y que el apoyo que nos brindemos unos a otros nos ayuda a crecer y salir adelante.

La autocompasión implica actuar de la misma manera hacia ti mismo cuando estás pasando por un momento difícil, cuando fallas o cuando notas algo que no te gusta de ti. En lugar de ignorar tu dolor con una mentalidad catastrófica, fría y perfeccionista, te detienes y te dices: «estoy pasando por un momento difícil, ¿cómo puedo recuperarme y salir adelante?”

Cuando las cosas vayan mal, mira las dificultades como parte inevitable de la vida, algo por la que pasa todo el mundo. Trata de ser amoroso contigo mismo cuando sientas dolor emocional. Cuando algo te moleste, busca mantener tus emociones en equilibrio. Cuando suceda algo doloroso, trata de tener una visión equilibrada de la situación. Cuando falles en algo importante para ti, intenta mantener las cosas en perspectiva. Procura ser comprensivo y paciente con los aspectos de tu personalidad que no te gusten.

Es muy diferente aplicar la autocompasión que sentir lástima. Tener autocompasión es algo positivo, ya que te ayuda a aceptarte y a no dejar que ninguna situación afecte el el respeto, aprecio y apoyo que tienes hacia ti mismo.

Piensa en los momentos en que algún amigo tuyo se ha sentido mal consigo mismo. ¿Cómo responderías a tu amigo en esta situación? Seguramente le brindarías palabras de aliento, le harías ver que su situación no es tan grave, le ayudarías a controlar sus emociones, y a encontrar alternativas. Eso mismo lo puedes aplicar a ti mismo la próxima vez que te sorprendas teniendo pensamientos demasiado críticos y catastróficos hacia ti. 

3. Desarrolla tu autoconfianza.

Tener confianza en ti mismo es importante porque te da la motivación para aprender nuevas habilidades, desenvolverte ante los demás y perseguir tu pasión.

Una persona segura de sí misma hace lo que cree que es correcto incluso si es impopular, está dispuesta a correr riesgos, admite sus errores y aprende de ellos, es capaz de aceptar un cumplido, y es optimista.

La confianza en ti mismo es algo que puedes desarrollar, porque no está atada a tu personalidad o talentos natos. Para ello es importante que identifiques tus pensamientos negativos limitantes, como: «No puedo hacer eso», «Seguramente fallaré», o «Nadie quiere escuchar lo que tengo que decir». Esta voz interior es pesimista y poco útil.

Mejor, pregúntate, ¿Cómo puedo prepararme mejor para cumplir con éxito esta actividad?

Considera que todos los seres humanos tenemos el mismo valor y enfrentamos la misma situación de incertidumbre cuando intentamos algo nuevo. Nadie es mejor o peor que tú. Cambia a una mentalidad de igualdad, y verás que automáticamente mejora tu confianza en ti mismo.

4. Desarrolla una autoimagen positiva desde tu interior.

Muchas personas basan su valor en factores externos como su riqueza, su apariencia, su popularidad, su familia o su trabajo. Pero estos factores por lo general no están al 100% dentro de nuestro control y están sujetos a los cambios en el mundo.

Cuando a las personas se les pregunta quiénes son, es común que respondan sin pensar: «Soy ingeniero, abogado, atleta, cristiano, modelo, dueño de negocios o alguna otra respuesta similar». 

La sociedad nos ha condicionado a que estos factores externos sean los determinantes del «éxito», y que sin ellos no se nos permita sentirnos valiosos. Pero tu profesión, y estatus social no deben determinar tu identidad personal ni tu autoestima. Así que evita compararte con los demás. Siempre habrá alguien q ue sea más guapo, inteligente y rico que tú, igual que siempre habrá alguien que sea menos atractivo, menos creativo y con menos dinero.

Varios estudios recientes han encontrado que pasar demasiado tiempo en las redes sociales suele provocar que la gente se compare con los demás. ¿Has considerado que las personas a quienes sigues tienden a publicar sólo sus mejores momentos, sus fotografías más favorables y sus principales logros? Pero cuando enfrentan alguna situación difícil, cuando tienen un mal día o cuando cometen algún error, lo mantienen en privado. Esta tendencia puede crear la ilusión de que las vidas de los demás son perfectas y más maravillosas que la tuya.

Pero todo el mundo tiene altibajos en su vida. Mejor enfoca más de tu tiempo en ti, en tu cuidado personal, en tus propias metas y en tus proyectos para perseguir y alcanzar tus sueños.

5. Mejora tu autoestima.

La autoestima es la percepción que una persona tiene de su amor y valor propios. Tener una sana autoestima es un requisito para poder desarrollar y experimentar los demás sentimientos, creencias y acciones positivas que necesitamos para crecer como seres humanos. Nuestra medida de felicidad, éxito, bienestar, confianza y seguridad, son elementos que se derivan principalmente de un nivel de autoestima adecuado.

Para mejorar tu autoestima debes de empezar por cuidar de ti mismo. Aunque no parezca así, cuando te ocupas de tus necesidades básicas, te estás diciendo a ti mismo que mereces el tiempo y la atención que se necesita para practicar el autocuidado. Cuidarte implica mantener un aseo personal adecuado, alimentarte de forma balanceada, dedicar tiempo a realizar actividades constructivas que disfrutes y mantener hábitos positivos.

Practica una rutina de ejercicio, descanso y sueño adecuado. Vístete de una manera que te haga sentir cómodo y que refleje tu personalidad auténtica. Mírate al espejo y sonríe.

Lo más importante es que no importa tu situación actual o los problemas que estés enfrentando. Tú eres una persona única, especial y valiosa, y mereces sentirte bien contigo.

6. Trabaja en desarrollar tus capacidades y talentos.

Es difícil tener confianza en ti mismo si no te sientes lo suficientemente preparado para enfrentar algún reto. Por ejemplo, si vas a presentar un examen y no has estudiado, lo más seguro es que no sentirás mucha confianza al momento de responder las preguntas. Pero si estudias a conciencia, estarás preparado y mucho más seguro. Lo mismo aplica en las demás áreas de tu vida.

Por eso es importante que identifiques y desarrolles tus talentos, para que puedas sobresalir.

La teoría de las inteligencias múltiples propuesta por el psicólogo Howard Gardner, de la Universidad de Harvard, nos dice que existen 8 tipos de inteligencias, que son las siguientes…

  • 1) La inteligencia visual espacial (Visual-Spatial Intelligence). Si eres bueno armando rompecabezas, si te gusta leer y tienes facilidad para interpretar imágenes, mapas y diagramas, y si te gusta dibujar y pintar, tal vez esta sea una de tus inteligencias dominantes.
  • 2) La inteligencia verbal-lingüística (Linguistic-Verbal Intelligence). Esta puede ser una de tus principales inteligencias si eres bueno para recordar información escrita y hablada, si te gusta escribir, si eres bueno para debatir, si tienes facilidad para explicar temas de manera hablada y eres hábil con los juegos de palabras.
  • 3) La inteligencia lógico-matemática (Logical-Mathematical Intelligence). Si tienes habilidades para resolver problemas, si te gusta pensar en ideas abstractas y realizar experimentos científicos, y si eres bueno para las ecuaciones y el cálculo, esta puede ser tu inteligencia dominante.
  • 4) La inteligencia corporal-kinestésica (Bodily-Kinesthetic Intelligence). Tal vez esta sea tu inteligencia dominante si eres bueno en el baile y los deportes, si te gusta crear cosas con las manos, si tienes buena coordinación física y si se te da aprender haciendo, en vez de escuchando o viendo.
  • 5) La inteligencia musical (Musical Intelligence). Si te gusta cantar y tocar instrumentos musicales, si reconoces fácilmente patrones auditivos y tonos, y si eres bueno para recordar canciones, ritmos y melodías, quizá este sea tu tipo de inteligencia dominante.
  • 6) La inteligencia interpersonal (Interpersonal Intelligence). Esta puede ser una de tus inteligencias dominantes si tienes habilidad para la comunicación no verbal, si ves las situaciones desde diferentes perspectivas, si se te facilita construir relaciones positivas con los demás, y si eres bueno en la resolución de conflictos en grupos.
  • 7) La inteligencia intrapersonal (Intrapersonal Intelligence). Si eres bueno para reconocer tus propias fortalezas y debilidades, si disfrutas analizando teorías e ideas, y si entiendes con facilidad tus emociones, sentimientos y motivaciones, esta podría ser una de tus inteligencias dominantes.
  • 8) La inteligencia naturalista (Naturalistic Intelligence). Este tipo de inteligencia podría estar entre tus inteligencias dominantes si sientes un interés en temas como la botánica, la biología y la zoología, si disfrutas acampar, trabajar en el jardín, hacer caminatas al aire libre, y si te gusta la naturaleza.

Como puedes ver, según Howard Gardner, cada persona puede tener una facilidad o inclinación hacia diferentes ramas del conocimiento. Y no se trata de que tengas que encontrar tu inteligencia principal y quedarte ahí. En realidad, todos tenemos un nivel diferente en cada una de estas ocho inteligencias, con dos o tres que son dominantes. En las notas te dejaré un video recomendado que explica más a profundidad este tema.

Encontrar tus inteligencias dominantes puede ser un buen ejercicio para conocerte mejor. Pero también, es recomendable que eventualmente explores nuevas experiencias para que expandas tus límites y descubras aspectos de ti que quizá no conocías. Esto lo puedes hacer intentando algún nuevo pasatiempo, un deporte o un arte. Tener pasatiempos te dará más confianza y aumentará tus posibilidades de conocer amigos afines a ti. Al mismo tiempo que avanzas en aprender habilidades relacionadas a tu pasión de vida, es bueno que aprendas a sentirte cómodo ante situaciones y personas nuevas.

7. Mantén un círculo social que te brinde apoyo.

Mantén una conexión significativa con las personas cercanas a ti, ya sean familiares o amigos. Identifica y fomenta una relación más cercana con otros seres humanos que también quieran pasar tiempo contigo, que tengan intereses similares a ti y que de manera incondicional estén dispuestos a brindarte su apoyo en momentos difíciles.

A medida que cultives una actitud positiva y te pongas en marcha para lograr tus metas, te será más fácil mantener a las personas adecuadas a tu lado. Así podrás construir un círculo social de apoyo que te proporcione confianza y seguridad para enfrentar cualquier situación en tu vida.

Tomate el tiempo para elegir a las personas indicadas, y toma las acciones necesarias para pasar más tiempo con ellos, y estar ahí cuando ellos también te necesiten.

8. Adquiere la determinación de tomar tus propias decisiones.

La toma de decisiones es una habilidad que se desarrolla con el tiempo. Empieza por ser más proactivo al opinar sobre dónde te gustaría ir a cenar con tus amigos. Aprende a decir que no cuando no estés dispuesto a aceptar un compromiso, ya sea porque no tienes el tiempo necesario o porque no va de acuerdo a tu proyecto de vida.

Cuando tienes que tomar una decisión, es bueno tomar en cuenta otros puntos de vista y considerar toda la información que tengas a la mano para elegir la mejor opción. Pero al final la decisión es tuya y de nadie más. Asume tu decisión con determinación, aún cuando sabes que te puedes equivocar.

Todos tenemos derecho a equivocarnos. Lo importante es que aprendas de tus experiencias. Las personas seguras de sí mismas han aprendido a mirar hacia atrás y ver los fracasos como experiencias de aprendizaje. Cada uno de esos aprendizajes les brinda una mayor confianza en sí mismos a medida que avanzan hacia nuevos retos. Así que cuando cometas algún error, lo mejor que puedes hacer es reconocerlo, disculparte y hacer un plan para evitarlo en el futuro.

9. Celebra tu singularidad.

Tu vida nunca fue hecha para ser vivida como la de los demás. No luces como ellos, no te escuchas igual, tus talentos no son los mismos, y tus valores profundos son únicos. Defiende y celebra los atributos que te hacen único y especial. Desarrolla confianza en tus cualidades personales que te hacen destacar de otras personas.

Al mismo tiempo, reconoce tus debilidades para que mantengas los pies en la tierra y una sana humildad. Acepta que nadie es perfecto y que lo que es una debilidad tuya, puede ser una fortaleza de quien está a tu lado.

Siéntete orgulloso de ti mismo y de aquello que te distingue. Puede ser tu sentido del humor, tu sentido de la compasión, tus habilidades para escuchar o tu capacidad para sobrellevar el estrés. Puede que no pienses que hay algo de tu personalidad que valga la pena admirar, pero si profundizas, te darás cuenta de que tienes muchas cualidades admirables. Enfócate en ellas y escríbelas.

¿Qué opinas sobre este tema?

A medida que adquieras una visión más clara de tu identidad y valor como persona, podrás tener más control sobre tu vida y sacar provecho de tus fortalezas, talentos y habilidades.

Escribe una nota breve, positiva y constructiva sobre ti mismo, y compártela en los comentarios. Así dejarás de depender de la validación de otras personas, y encontrarás una gran estabilidad y fuerza interior, que te permitirá conquistar tus propios triunfos.

☞ Referencias:

https://youtu.be/GZRTKguiZsc

https://www.researchgate.net/publication/289523612_The_social_mentality_theory_of_self-compassion_and_self-reassurance_The_interactive_effect_of_care-seeking_and_caregiving

https://en.wikipedia.org/wiki/Theory_of_multiple_intelligences

https://www.researchgate.net/publication/275542583_Research_on_Self-esteem_in_Decision_Making_and_Decision-making_Styles_in_Taekwondo_Athletes

 

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